In Memoriam

Juan Tamariz

El máximo maestro de la magia, el color y la risa.

1942 — 2026

Ilustración de Juan Tamariz con un abanico de cartas
Boceto de Juan Tamariz haciendo un truco de magia con un remolino de color
Biografía

Su historia

Juan Tamariz-Martel Negrón nació en Madrid el 18 de octubre de 1942. Descubrió la magia a los cuatro años, cuando sus padres lo llevaron a ver actuar a un mago; el recuerdo bastó para que, de niño, coleccionara juegos de magia y no se perdiera un circo. De adolescente intentó ingresar a la Sociedad Española de Ilusionismo sin cumplir todavía la edad mínima de admisión; volvió a presentarse poco después y, esta vez, los examinadores, impresionados por su talento, pasaron por alto el requisito y lo dejaron entrar.

"Creo que el arco iris es una metáfora muy hermosa de la magia. Es algo que existe, es verdad, está ahí, pero que es una ilusión al mismo tiempo."
Ilustración de Juan Tamariz joven con una carta de la que sale un remolino de color

Estudió Física hasta cuarto curso, pero lo dejó por el cine: se formó en la Escuela Oficial de Cinematografía y dirigió dos cortometrajes propios, entre ellos uno que marcó el debut en la pantalla de la reconocida actriz Carmen Maura. A comienzos de la década de 1970 cofundó la Escuela Mágica de Madrid, el espacio de estudio y discusión que, junto a Arturo de Ascanio, terminaría marcando el rumbo de la cartomagia moderna en el mundo entero.

No se limitó a dominar la técnica: construyó, con Ascanio, una verdadera escuela de pensamiento sobre la magia de cerca, con la carta como instrumento central. Desarrolló una teoría propia y muy influyente sobre la psicología del espectador, el llamado "método de las falsas soluciones", pensada para que el público abandone el impulso de analizar el truco y se entregue, sin resistencia, a la sensación de magia.

Boceto de Juan Tamariz actuando ante el público

Su consagración internacional llegó en 1973, cuando ganó el Primer Premio Mundial de Cartomagia en el Congreso Mundial de Magia de París con una rutina de cartas y monedas resuelta con humor mientras tocaba la armónica. Arturo de Ascanio la describió como lo mejor que había visto nunca en magia; Dai Vernon, con más de ochenta años de oficio a sus espaldas, dijo que nadie lo había engañado como Tamariz.

"¡Chaaaaaan! ¡Tiararaaaaa! ¡Tiararaaaaa!" — Juan Tamariz celebrando y tocando el violín tras romper nuevamente las leyes de la física.

A partir de ahí combinó giras internacionales, conferencias para magos en Europa, América y Asia, charlas de divulgación sobre historia de la magia para el público general, y una presencia constante en la televisión española que lo hizo entrañable para millones.

Ilustración de Juan Tamariz con sombrero verde y dos abanicos de cartas
"Un artista no transmite nada si no está sintiendo nada."

Escribió más de veinte libros sobre magia, entre ellos Los Cinco Puntos Mágicos, Sonata y Sinfonía en Mnemónica Mayor, traducidos a varios idiomas y hoy lectura obligada para cualquier cartomago serio en el mundo. Recibió, entre muchos otros reconocimientos, el título de "Mago del Año" de la Academy of Magical Arts, la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes del Gobierno de España y la Medalla de Oro de la Ciudad de Madrid. De esos premios decía, con la ironía que lo caracterizaba, que los recibía porque "mandaba jamones a los jurados".

"Yo no hago humor, es que salgo contento a hacer magia."

Quienes lo vieron actuar de cerca coinciden en algo que va más allá de la técnica: cuidaba cada gesto, cada silencio, cada mirada al público, porque entendía la magia como un híbrido entre el cine (sin límites de lo posible) y el teatro (la cercanía humana, real, del espectador a un brazo de distancia). Murió en Madrid, a los 83 años. Su familia y sus incontables seguidores lo despidieron con el mismo cariño con el que él llevó, durante más de sesenta años de vida artística, la alegría de la magia a los corazones de sus espectadores.

Ilustración de Juan Tamariz con sombrero de copa y cartas flotando

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